Sobre mí
El deporte como antidepresivo


Este de aqui, soy yo y aunque no lo parezca soy una magdalena y un muro.
Luego te hablaré de mis sueños y estas cosas..
Pero antes te debo contar que no puedo venir aquí diciendo que mi misión/visión en la vida es cambiar el mundo, que tengo unas grandes misiones en esta vida que te va a hacer llorar y que tengo 5 carreras con 50 años de experiencia.
No puedo.
No lo veo real. Sería mentir.
Soy atleta, entrenador, autor del libro "El Poder de Tus Hábitos: 45 Hábitos" y me dedico a obsesionarme por completo a que puedas cambiar tu vida.
Ese es mi trabajo. O a lo que aspiro.
¿Mucho? ¿Poco?
Ni idea.
Depende de lo que te diga Chat GPT.
¿Por qué te cuento esto?
Porque tengo una hermana.
Tan buena, que la considero la mejor del mundo y le cuento todas mis rayadas mentales y algunas noches le cuento mis sueños.
A los 10 minutos de yo nacer, me pusieron en sus brazos y ella me empezó a hablar. No me acuerdo lo que me decía.
Pero me acuerdo, que me miraba, me apretaba los mofletes de magdalena y me cuidaba. Me cuidaba mucho.
Pasó el tiempo.
Yo jugaba a fútbol, me llamaban, el muro, porque “no pasaba nadie” y pasaba todo el mundo, jajajaj.
Bueno, pues en mi sueños estaba en ser un futbolista del Real Madrid y mi hermana jugaba conmigo en el salón de casa (parecía el Bernabéu).
—¡Javiiiichuu (es así como me llama a veces) se ha colado la pelota!
Eso fue terrible. Se nos coló en un árbol, que teníamos justo en frente.
Pero todo se arregló.
El tiempo seguía pasando, yo iba creciendo y me di cuenta de una cosa
¡Mi hermana!
Ella, fue la que me hizo levantarme de la cama, y perseguir mis sueños.
Ella lo dió todo por mi.
Mi sueño ya no eran las pelotas. Era el entrenamiento, el sacrificio y el esfuerzo.
De golpe.
Sin poder asumirlo.
Sin tiempo de nada.
¡Todos mis sueños cambiaron!
Todo lo que ella me dio a mi, yo se lo debía.
Entonces empecé a entrenar en el salón de mi casa, con una esterilla, un papel y un boli. Sólo eso.
Lo disfruté mucho.
El tiempo seguía pasando. Yo estaba muy bien físicamente, pero mi hermana llego a tener sobrepeso.
Ella ha sido, es y será mi compañera de batalla, dejará de serlo y tendré que aceptarlo.
Pero pienso ayudarla, al máximo.
La angustia era que yo le debía todo el amor que ella depositó en mi infancia.
Yo solo quiero ayudarla. Nada más. Y no hay vivencia más bonita que un hermano ayudando a su otro hermano.
Nuestros únicos amigos (de verdad) son nuestros hermanos.
Ya acabo.
Dicen que en esta sección debes hablar del problema que solucionas. Y conectar.
Pues vale.
Entonces, perderás peso, comerás mejor, dormirás mejor, y ganarás más dinero, pero eso da para otros emails.
Entrenar es gratis.
¿Todo bien?
Te lo resumo:
Soy entrenador. En eso molo.
En otras cosas no.
Tengo sueños y sistemas.
Me gusta la naturaleza, abrazar a mis padres y que mi hermana me interrumpa, para darme besos o un abrazo.
También me gusta vivir. Y ya esta bro.
Si a ti te gusta vivir y además aprender a vivir hasta los 180 (más o menos) para que tu cuerpo también responda sin pañales. Entra, es gratis.
Me comunico por mail y les cuento cosas de “entrenamiento”.
¿Qué no te gusta? Pues te das de baja, que también es gratis.
Y sigues viviendo.


